cuerpo adulto con emociones no permitidas a nivel emocional

Emociones
que no te permites sentir como adulto


No todas las emociones se reprimen,
muchas se descartan

No es que no sientas.

Sientes, pero filtras.

Hay emociones que reconoces como aceptables.
Y otras que apartas casi sin darte cuenta.

No porque estén mal.
Si no porque no encajan con la imagen que tienes de ti.

Como adulto, has aprendido a sostenerte.
A no quejarte demasiado.
A no mostrar fragilidad.

Y en ese aprendizaje,
algunas emociones quedan fuera.

Tristeza que no toca.
Miedo que parece infantil.
Rabia que incomoda.

No desaparecen.
Solo se quedan sin espacio.

Cuando una emoción no se permite,
no se expresa como emoción.

Se desplaza.

A veces aparece como tensión corporal.
Otras como irritabilidad.
Otras como agotamiento sin causa clara.

Es el mismo proceso que empieza antes,
cuando aparecen sensaciones que todavía no tienen nombre.

La diferencia es que aquí
ya hay algo que podría sentirse,
pero no se deja pasar.

No por falta de valentía.
Si no por coherencia con un rol adulto que ha funcionado durante años.

El problema no es sentir esas emociones.
Es el coste de no permitirlas.

Porque cuando se acumulan,
terminan encontrando salida,
a veces en forma de desbordes que no encajan con quien crees ser.

MENTE

EMOCIONES

CUERPO

Scroll al inicio